Pastel de conejo

12/03/2013

Se deshuesa completamente y se ponen aparte los solomillos, cortados en tres o cuatro pedazos cada uno, y la carne de las patas. Se hace picadillo con todo lo demás, tiras de carne, hígado, etc., 250 gramos de jamón crudo, igual cantidad de lomo de cerdo y 500 de tapa de ternera. Se prepara una tartera de barro o de porcelana que resista bien el fuego y se tapiza interiormente, fondo y paredes, con hojas delgadas de tocino. Se echa en la tartera la mitad del picadillo y encima se colocan los trozos apartados de conejo deshuesado, que recubren con la otra mitad el picadillo, a la que se pueden incorporar ruedecillas de trufas o de criadillas de tierra. Se rocía todo con una buena copa de coñac y se cierra con hojas de tocino como las del interior, procurando que la tartera esté completamente llena. Se tapa con su cobertura la cazuelilla, se embarra o emplasta con luten, especie de masilla que sirve para cerrar herméticamente las vasijas. Después se mete en el horno a fuego medio fuerte y seguido, y se deja cocer durante cuatro horas. Se pone luego a enfriar y se sirve en la misma tartera. Si se quiere sacar la tartera, se sumerge ésta, ya fría, en agua hirviendo durante dos minutos, y el pastel de conejo se despega fácilmente y se coloca en una fuente volcando en ella la tartera. Es un fiambre excelente.