“Nosotros defendemos el modelo español de cunicultura como industria familiar”

26/03/2013

 

Carlos Contera, veterinario y presidente de ASEMUCE, agita el sector de la cunicultura con una iniciativa personal que propone una modernización del marco legal para autorizar los mataderos en granja.  La FIGAN ha sido el escenario en el que ASEMUCE ha presentado sus propuestas y ha recogido firmas de apoyo al sector. 
 
Seguramente ha llegado la hora de que los profesionales de la cunicultura se movilicen por la supervivencia de su propio sector. Coincidiendo con la feria de Zaragoza, ha surgido el ejemplo a seguir: los esfuerzos del presidente de ASEMUCE (Asociación de Seleccionadores y Multiplicadores Cunícolas de España), Carlos Contera, por cambiar el estado actual de la cunicultura en España. Contera, que ocupa este cargo desde hace dos años, cuenta con una dilatada trayectoria profesional como veterinario especialista en cunicultura. Su experiencia lo hace perfecto conocedor de los secretos del sector. Ha ejercido como responsable de cunicultura en Nanta y Purina  hasta que en 1996 fundó SUPER FEED, empresa de alimentación animal especializada en el conejo. Durante su trayectoria en estas dos compañías, desarrolló el primer programa de alimentación en verano y encabezó la lucha frente la enfermedad vírica hemorrágica. Más tarde, en 1992, trajo la técnica italiana de ciclización hormonal de las reproductoras y desarrolló los veinte centros pioneros en la técnica de inseminación artificial intrauterina en España. Además, también ejerció como manager de cunicultura a nivel europeo para Ralston Purina, lo que llevó a conocer de primera mano el mercado cunícola europeo.
 
Desde que Carlos Contera ocupa la presidencia de ASEMUCE, esta asociación se ha marcado dos objetivos importantes: impulsar la oficialización de las razas cunícolas españolas con FEAGAS (Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto) y la colaboración del Ministerio de Agricultura y preservar el modelo familiar de cunicultura que se practica en España.
 
1.- ¿Por qué han elegido ustedes la fórmula de una carta abierta al ministro Miguel Arias Cañete?
ASEMUCE ha dirigido una carta al Gabinete del ministro para explicar la situación crítica del sector cunícola de nuestro país. Gobierno tras gobierno, los ministros de agricultura de los últimos veinte años han privado a los cunicultores españoles de la potestad de comercialización de sus conejos sacrificados en la propia granja. Esta situación se hace actualmente insostenible porque vivimos un periodo muy prolongado de bajos consumos per cápita y bajos precios. La única forma que nosotros identificamos de estimular al consumidor y desbloquear los precios al productor, es que la Administración apueste por una modernización al final de la cadena alimentaria, ofreciendo directamente canales de calidad y frescos al consumidor tradicional.
 
2.- ¿Cuáles son los motivos por los que los ganaderos españoles no disponen de los mismos recursos que los italianos, los franceses o los húngaros?
Creo que el Gobierno español debe permitir urgentemente el sacrificio de conejos en granja y su comercialización en un radio corto comarcal como sucede en otros países. En Francia hay más de 5.000 mataderos en granja. En Italia, todas las explotaciones grandes de conejo tienen su matadero y sus cámaras frigoríficas propias con reparto en vehículos isotermos. El cunicultor defiende mejor su producto vendiéndolo directamente a carnicerías y consumidores porque es capaz de diferenciar su producto y garantizar una frescura récord. Volviendo al ejemplo italiano, cabe destacar que en este país, al amparo de la legislación europea, se ha llegado a desarrollar un matadero portátil que rota semanalmente por varias explotaciones. Un matadero en granja apenas requiere inversión y desde luego, no necesita ninguna ayuda pública o subvención. 
 
Una familia francesa con matadero en granja vive hoy con una explotación de 300 huecos mientras en España se necesita como mínimo una granja de 1.000 conejas en producción. Parece inreíble que el Gobierno español no haya transpuesto a ley el contenido de dos directivas europeas que autorizan y regulan esta práctica.
 
3.- ¿Qué respuesta esperan del sector de producción con esta iniciativa?
Nosotros reclamamos un apoyo total de los cunicultores. De hecho, ya lo hemos venido recibiendo. En una semana hemos recogido más de 50 firmas de cunicultores independientes y durante la feria, esperamos obtener más. En un acuerdo de Junta, la Federación de Cunicultores de Cataluña nos ha dado expresamente su apoyo por escrito. Sin embargo, es inexplicable que CONACUN no haya trasladado esta iniciativa hace ya años a la Interprofesional del sector y que su directiva aún no se haya manifestado a favor de esta iniciativa. Los cunicultores han entendido que se puede llegar directamente a los mostradores y al consumidor. Ellos saben que el conejo que se mueva en este nuevo circuito generará más riqueza, captará consumo y desviará una parte de la oferta fuera de los grandes mataderos. Con esto se puede revertir la situación actual: ir a un mercado de demanda donde el mayorista busque conejo a buen precio, al contrario de lo que sucede ahora, que es un mercado de oferta por debajo del coste de producción.
 
4.- ¿Cómo cree que influirá esta iniciativa en los mataderos y mayoristas?
Nosotros no queremos ir contra nadie, sólo vamos a favor del cunicultor. En la práctica, lo que conseguirá esta modernización legal es la captación de un consumidor tradicional para una carne tradicional en un circuito tradicional. Ese mercado es un mercado paralelo al de los mayoristas y al de las grandes superficies y prácticamente interaccionarán poco.  No es el mismo consumidor el que va a las grandes superficies que el consumidor de zonas rurales.
 
Pondré un ejemplo para que todos lo veamos como una innovación positiva, es el caso francés. Francia es el país de las grandes superficies. Este mercado de radio corto es pujante sin interferencia con el mercado de los lineales donde hay conejo indiferenciado en bolsa y en bandeja. La realidad estadística es que el segmento del consumo a grandes mataderos es menguante mientras que el consumo de conejo artesano ha aumentado en la última década.
 
5.- ¿Qué respuesta ha recibido hasta el momento por parte del Ministerio y qué esperan de la Administración?
En nuestra carta lo que le planteamos al ministro Arias Cañete es una reunión con fines de informar sobre la realidad que están viviendo los cunicultores. Esa reunión está fijada para finales del mes de marzo. Con el déficit de representatividad que tiene INTERCUN, el Ministerio debe escuchar otras voces.
 
6.- ¿Cuál es la vía a seguir y cómo se ha hecho en otros países para trabajar en esa dirección?
En nuestra opinión se debería armar un cuerpo legal que traspase el texto de las directivas europeas, una ley propiamente dicha que regule la actividad de sacrificio, faenado y distribución en un radio de 40 ó 50 km de la granja. El Ministerio, a través de su Dirección General de Comercio Agrario, ha insinuado en varias ocasiones que la fórmula legal ideal sería una extensión de ley. Para ASEMUCE y para la cunicultura, lo que prima ahora es la urgencia de la medida. Muchos granjeros y sus familias están preparados para matar conejo y venderlo. En muchas ocasiones, los productores ya vislumbran un estudio de mercado en su comarca así que la puerta en práctica de la extensión de norma no será complicada. Tenemos la ventaja de que la estructura sanitaria española tiene más veterinarios inspectores en las oficinas comarcales que en cualquier comarca ganadera francesa o italiana.  Nuestra estimación es que más de 200 granjas podrían acogerse parcialmente a este nuevo mercado y eso supone asegurar entre 2.000 y 4.000 puestos de trabajo en la sociedad rural. Desde Asemuce, lo que defendemos es el modelo español de cunicultura como industria familiar. Por el contrario, la deriva actual de grandes mataderos unificados está practicando un monopolio real por regiones. Grandes regiones cunícolas españolas han quedado devastadas de matanza, provocando que el modelo de cunicultura industrial familiar no sobreviva a esta situación.