El conill del Maestrat

Carlos Contera, veterinario y presidente de ASEMUCE

Vale la pena traer a esta columna de opinión un proyecto nuevo en el camino de la diferenciación de carne de conejo: el Conill del Maestrat de Artola. Conejo de ojo negro criado al aire libre en clima de montaña. Una vuelta al origen.

La provincia de Castellón pasa por ser la más montañosa de España. En una larga franja de montaña, no muy lejos del mar, se dan buenas condiciones naturales para la cría del conejo por climatología y luminosidad. Instalaciones de estructura ligera y gran tamaño son posibles. Lo han demostrado muchas granjas de la región y también la familia Artola, que desde hace años cría conejos al aire libre. Precisamente, su propia granja ha servido como germen precursor de un proyecto de diferenciación con marca. Conejo de ojo negro, con una crianza bien parecida a lo que en Francia se ha tipificado como conejo label, de formato tradicional y alimentación especial. Es un viaje de retorno al origen de la tradición familiar productiva y culinaria.

¿La diferenciación es la vía? Puede decirse que el pollo de marca ha entrado bien en las grandes superficies españolas. Aunque las nuevas variantes de pollo certificado y pollo de corral se abren paso entre el consumidor lentamente. Los diferentes tipos de pollos camperos sujetos a regímenes controlados label en Francia han poblado las pollerías y los lineales, mientras en España no se consumen apenas. La idea de marca en carne de conejo surge en la familia Artola como eje principal de la oferta de su nuevo matadero en Benasal. Instalaciones flamantes al servicio de un producto diferenciado por dentro y por fuera. La revista Alimarket ha anunciado la iniciativa como que ‘Artola se reinventa’ en este proyecto.

La historia del Conill del Maestrat -conejo del Maestrazgo- empezó en los años noventa con la marca ‘Monteño’ de Artola, una experiencia bien recibida entonces por los mayoristas. A base de inseminación con macho Ebro, la réplica genética del Gigante de España conservado en la facultad de veterinaria de Zaragoza y multiplicado por Cunigrebel. La presentación estelar de la marca como tal en la feria de la carne de Valencia introdujo el producto en diferentes canales de restauración y consumo. La experiencia de fusión frustrada de Artola con el Grupo, provocó la retirada de la marca. Ahora, con la familia Artola volcada en la actividad que les dio prestigio, vuelve la idea de la diferenciación con fuerza.

José Francisco Artola tiene el respaldo de muchos cunicultores de la comarca. Hay un flujo de respeto y aprecio entre granjeros, técnicos y matadero que se da pocas veces en nuestra forma de hacer negocios. Si la ventana de la diferenciación consigue abrirse, las posibilidades de las explotaciones cunícolas aumentarán y con ellas mejorará su futuro.