Origen e Historia

El antiguo conejo Pardo Español se vio desplazado por las razas Gigantes

El antiguo conejo Pardo Español es la raza más antigua de todos los conejos del mundo y seguramente la menos evolucionada. Es el llamado conejo de corral o conejo del país, en diferentes regiones españolas. Este tipo de conejo destaca por su rusticidad y discreta reproducción aunque bien alimentado puede mantener niveles de productividad cercanos a los 7 u 8 gazapos nacidos por parto. En los tiempos de la alimentación forrajera, el conejo Pardo Común se vio desplazado por el uso de las razas gigantes, de mayor ingesta y eficiencia productiva.

El antiguo conejo Pardo Español es un conejo de tipo eumétrico con formas redondeadas aunque sin masas corporales exageradas. Tiene una piel no muy carnosa y su pelaje es corto. Su cabeza es fuerte y ligeramente alargada con ojos bien abiertos y lateral es con un color que tiende al negro o al castaño oscuro. Las orejas son fuertes, carnosas aunque no demasiado pilosas y llevadas en V. Su color es pardo con diferentes variaciones a leonado oscuro o matiz rojizo u ocre. El tono del pelaje es uniforme a excepción del vientre y la parte inferior de la cola que suelen ser más claros.

 

Carne de máxima calidad

Propiedades nutritivas

Gran capacidad reproductiva

El Pardo Común fue la base de cruce para conseguir las primeras familias de Gigante de España

Características de comportamiento

A pesar de su tamaño, el antiguo conejo Pardo Español está dotado de relativa vivacidad en todos sus movimientos. No suele permane­cer tumbado, a menos que se trate de hembras en gestación muy avanzada. Con frecuencia se les ve «de manos» apoyándose en las paredes de la jaula.

Gran potencial genético

Los antiguos conejos Pardo Español cuentan con un importante potencial genético que les otorga una mayor capacidad productiva y reproductiva si se les proporciona las condiciones ambientales idóneas. Son conejos ligeros, de pocas complicaciones reproductivas, con delicioso sabor de la carne.